Trata de personas: El 7 de noviembre comienza el juicio por la causa Alika Kinán

Alika Kinán, sobreviviente del delito de trata de personas, deberá enfrentar a partir del próximo 7 de noviembre el juicio oral y público contra sus explotadores, no sólo como víctima y testigo, sino también como primera querellante, sentando un precedente para todo el país.

Alika, expuso las postergaciones e irregularidades que debió atravesar, por fallas de los abogados que la estaban representando, los Dres. Pintos y Manuel Raimbault, que fueron removidos.

“Hubo algunas irregularidades porque no se hicieron presentaciones”, dijo, al punto de quedar al borde de ser eliminada como querellante.

“Lamentablemente tuvimos que revocar la representación jurídica, que estaba en el Dr. Pintos y el Dr. Manuel Raimbault”, dijo.

“En este momento estoy siendo representada por el Ministerio de la Defensa, por el Programa de Querellas, que coordina la Dra. Marcela Rodríguez. Aparte de ser feminista y abolicionista, es una ex diputada nacional y gran representante de la lucha contra la trata a nivel nacional”, destacó.

La fecha es el 7 de noviembre y, “si bien es algo muy esperado, no es grato”, reconoció, dado que deberá remover años de padecimientos propios y ajenos, en el local donde fue explotada.

“Finaliza un ciclo, o es el inicio de la finalización de un ciclo y son momentos de mucha tensión, de mucha angustia. Hay que revisar muchos recuerdos que ya me gustaría haber dejado cerrados”, confesó.

Alika Kinán fue revictimizada por distintas instituciones. Desde el Poder Ejecutivo en la gestión Ríos no se la reconoció como víctima, tampoco lo hizo parte de la justicia provincial y “como muchos saben, el juez federal nunca me llamó a declarar a pesar de que se pidió en tres ocasiones, tanto desde la fiscalía federal como del propio juzgado, para ampliar la declaración”, recordó.

“Faltaron a mis derechos como querellante y como víctima de este delito, y nunca se me llamó a declarar”, ratificó, por lo que deberá dar todos los detalles “en pleno juicio, con las garantías que corresponden según la ley de trata, pero no es el momento más idóneo para declarar, delante de todos. Habrá que hacerlo”, dijo de las experiencias que se ventilarán en el debate, y padeció en carne propia.

La lucha de Alika es una lucha de toda la familia. La acompaña su compañero de vida, y además su hija mayor, que lleva su nombre, se sumó como militante contra la explotación sexual. “Mi familia no solamente se está preparando sino que mi hija Alika también lo está haciendo, estuvo estudiando, se está interiorizando sobre la trata de personas. Ella misma se descubrió como víctima secundaria de este delito, que la impulsó a hacer un escrito el 3 de junio –durante el NiUnaMenos-, y a hablar en público. Se presentó al concurso en el INADI donde se la había invitado a participar, y tenemos una militante más. Me pone muy orgullosa, yo le doy libertad absoluta para que desarrolle esta actividad, pero no es la mejor de las situaciones que suceda todo esto”, reiteró.

Alika acaba de ser madre, pero continúa con sus disertaciones por todo el país, “nunca capacitando, siempre sensibilizando en la temática de trata de personas y explotación sexual. De otras temáticas mucho no conozco, pero sí de trata y explotación sexual. Tengo una invitación a San Juan, a San Martín de los Andes, en unos días voy a viajar a Río Gallegos convocada por el vicegobernador de Santa Cruz, porque tienen idea de poner un refugio para víctimas de trata. Es una jornada de dos días y esto lo hago con la Fundación”, dijo de Sapa Kippa, el instituto de género que fundó para ayudar a sus pares.

Además esta semana en Ushuaia estará “acompañando a la Secretaría de la Mujer, con Laura Ávila y el comité de lucha contra la trata con el que colaboro, haciendo un cine debate sobre trata de personas, dado que el 30 de julio es el día mundial de la lucha contra la trata designado por la ONU”.

“Vamos a marcar presencia”, dijo de este evento, sin dejar de lado que, tras el juicio contra los proxenetas, está pendiente “una demanda contra el Estado que se quiere ampliar con el tiempo”, por varios hechos vinculados con la facilitación de la explotación de personas.

Hoy la prioridad es prepararse emocionalmente sobre todo para el juicio: “Es mucha la angustia que esto genera y también mucha impaciencia. Sabemos que este juicio va a cambiar íntegramente la lucha contra la trata, porque es la primera vez que se hace una demanda contra los proxenetas por parte de la víctima, y también contra el Estado. Esto lo hacían los fiscales federales y las víctimas quedaban relegadas a un segundo plano. Ahora el Programa de Querellas busca que la víctima sea la protagonista del juicio en sí, y que las reparaciones de los daños sean para la víctima, como debió ser siempre”, concluyó.

Fuente: Minuto Fueguino