Balaguer: “Ahora como una persona va a llamar al 101 sabiendo que la policía no va a hacer nada”

Condenado hoy a 5 años de prisión y a 10 años de inhabilitación por la muerte de Víctor Andrade, ocurrida en septiembre de 2010, el oficial Cristian Balaguer por el aire de Radio Provincia aseguró que su condena dicta un precedente ya que “ahora como una persona va a llamar al 101 sabiendo que la policía no va a hacer nada”. Para su condena el tribunal consideró que el policía incurrió en exceso en la legítima defensa.

Balaguer argumentó que su condena “marcó un precedente porque los policías van a tener que tirar piedras o esperar que te rompan la cabeza y después defender a la persona, ahora como una persona va a llamar al 101 sabiendo que la policía no va hacer nada”, dijo.

“El tema fue hacer ruido para asustar a la persona y que desista en su accionar hasta que yo pudiese bajar y reducirlo pero mi compañero bajó regalado, y la intención de este muchacho fue partirle un fierrazo en la cabeza, teniendo la escopeta y la pistola, usé la pistola para hacer ruido, esa fue mi intención, y yo lamento el resultado que hubo con este muchacho porque yo no tengo paz”, señaló.

“Los días del juicio fueron terribles y no entiendo la condena. Ahora hay un montón de situaciones que el policía va a pensar antes de actuar y yo entiendo el dolor de la madre de Andrade porque mi intención nunca fue lastimarlo”, finalizó.

Vale recordar que este caso se remite a un hecho ocurrido en Río Grande el 21 de septiembre del año 2010, donde según la investigación realizada en la etapa instructora, ese día los efectivos policiales César Gualtieri y Balaguer a bordo de un móvil policial observaron que por la calle Thorne entre Mosconi y Almafuerte circulaba en exceso de velocidad y de manera zigzagueante un cuatriciclo conducido por la víctima, que al divisar a la policía, emprende la huida por la calle Thorne y, luego de cruzar la calle Schweitzer dio la vuelta en U dirigiéndose directamente hacia el móvil policial, el que fue eludido.

Durante el raid, el cuatriciclo conducido por Andrade detuvo su marcha e ingresó al garage de la vivienda ubicada en la calle Almafuerte 1225. En este contexto, arribó el móvil policial al lugar, descendió su conductor -el oficial Gualtieri- y en momento en que se dirigía hacia Andrade, Balaguer observa que éste pretendía agredir a su colega con un caño de hierro rectangular.
Para ello, Balaguer, portando una escopeta con postas de goma en mano, realizó un disparo hacia el piso, que finalmente impactó sobre la parte inguinal izquierda de la víctima, provocó la rotura de la vena femoral, y una vez en el suelo reducido y esposado, fue trasladado al Hospital Regional.

Luego de ser intervenido quirúrgicamente y de haberle extraído restos del material del disparo sufrido, el día 23 de septiembre se produce el deceso de Andrade debido a un “shock hemorrágico grave”.