Remiseros pidieron autorización para el uso de vehículos de menor cilindrada.

En uso de la Banca del Vecino, referentes de la cooperativa de Provisión para Transportistas Ushuaia Limitada solicitaron a los concejales que se permita a los vehículos afectados al servicio de remise contar con un motor no menor a los 1400 cm3 de cilindrada, en lugar de 1600 cm3 como establece la normativa actual.

Referentes del sector plantearon a los concejales que el requisito que dispone las características del motor se torna un inconveniente a la hora de adquirir un nuevo vehículo. “Creemos oportuno que se pueda incluir un motor de menor cilindrada, sin que pierda la potencia, calidad, comodidad, ni el confort; por el contrario los vehículos vienen cada vez con mayor confort”, detalló Juan Rosales, tesorero de la cooperativa.

Rosales expresó que la modificación a la normativa vigente redundaría no solo en beneficios del orden económico sino que además reduciría el consumo de combustible y de aceite, entre otros. “Modificando la ordenanza aportaríamos nuestro granito de arena para el cuidado de la sociedad donde vivimos, reduciríamos la contaminación del medio ambiente y cuidaríamos el agua, principalmente”, amplió.

Para contemplar el pedido de los trabajadores del volante se requiere una modificación a la ordenanza 337 que fue planteada en 2014 por los bloques Frente para la Victoria y Partido Social Patagónico, atendiendo las inquietudes públicas que había efectuado el sector.

Por su parte, el concejal Damián De Marco propuso convocar, para el lunes 31 de agosto a las 11 horas, a la reunión de la comisión Legislación e Interpretación, y se invitarán a todas las agencias de remise, al sector del taxi y a Tránsito municipal.

Además, De Marco alertó sobre la necesidad de ampliar el debate y analizar las condiciones laborales en la que se encuentran los trabajadores del volante. “Algunas agencias tienen atados a sus conductores para que no se manifiesten y deberíamos garantizarles sus derechos y no mirar al costado”, sostuvo.

El debate surgió a partir de un pedido efectuado por las agencias de remise al Concejo Deliberante ante la necesidad de actualizar la ordenanza vigente.