Planta cloacal Bahía Golondrina: la DPOSS avanza con la reubicación de polvorines de la armada

La Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS) avanza con la construcción de tres polvorines -depósitos de explosivos- para la Armada Argentina, en el marco del convenio por el cual la institución nacional cedió el predio para la construcción de la planta cloacal Bahía Golondrina, ubicada camino al aeropuerto de la ciudad de Ushuaia. El sábado se concluyeron con las tareas de hormigonado, previéndose la culminación total de la obra en abril de 2021, teniendo en cuenta la veda invernal y la modificación de plazos que generó la pandemia de COVID 19. La inversión original se encontraba en los 34 millones de pesos.

«El motivo por el cuál la DPOSS es la encargada de construir estos tres polvorines tipo ‘A’ es el convenio que oportunamente celebraron la Provincia y la Armada, por el cual ésta última cedía un espacio para la construcción de la planta de pretratamiento de efluentes cloacales Bahía Golondrina”, explicó el presidente del ente sanitario, Cristian Pereyra-. “En contraprestación, la Provincia se comprometía a reubicar los polvorines con el fin de dar cumplimiento a la distancia mínima exigida por la normativa, de 549 metros que debe separar un polvorín de cualquier tipo de infraestructura y 91 metros entre cada polvorín».

Pereyra explicó que «las especificaciones técnicas de los mismos fueron elaboradas por el personal de la Armada con quienes se trabaja en conjunto ya que esta institución nacional será el usuario final de la obra».

Los polvorines son construidos con hormigón armado, exteriormente llevarán aislación hidráulica (pintura asfáltica y membrana) y finalmente estarán recubiertos con una capa de tierra, sembrada con césped adaptado a la zona. En el interior tendrán un revestimiento ignífugo y los pisos contarán con propiedades antichispas, antideslizantes y antiestáticas.

Como obras exteriores se prevé un cerco perimetral, un sistema de iluminación exterior, un sistema de extinción de incendios con hidrantes y aspersores, caminos exteriores, alcantarillas para asegurar el escurrimiento hídrico y un sistema de pararrayos.
“Se trata de una obra de gran complejidad técnica, toda vez que se debe cumplir con rigurosas normativas de seguridad para el almacenamiento de explosivos -explicó Pereyra-. El día sábado se concluyeron las tareas de hormigonado del último polvorín, utilizándose 52,5 m3 de material-detalló el funcionario-. La tarea se desarrolló a lo largo de casi seis horas. Previamente se verificó el clima para la jornada y en los días siguientes y se observó que la temperatura permitía hormigonar sin inconvenientes».