“Somos Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”

El viernes pasado el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof se refirió, en la conferencia de prensa sobre los anuncios de las medidas de contención del COVID-19, a nuestra provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, como la más grande de todo el país. Tiene razón, y está muy bueno que además de informarnos sobre los anuncios del gobierno, estos espacios sirvan como una oportunidad de formación cívica y ciudadana para conocer, valorar y poder defender entre todos, lo que nos pertenece como país soberano.
Con una superficie de 1.002.445 km2, la provincia más joven del país es además la provincia con mayor superficie de toda la Argentina y la menos habitada. La provincia de Buenos Aires se encuentra en segundo lugar con una superficie de 307.571 km2.
Argentina mantiene presencia de manera ininterrumpida al sur del paralelo 60, frontera antártica, desde el 22 de febrero de 1904 cuando instaló una estación permanente en las islas Orcadas del Sur. Han pasado 116 años de presencia ininterrumpida desde entonces y aún hoy allí funciona la Base Orcadas. La temperatura en la Antártida es de las más bajas del planeta llegando a -90° C y con vientos de más de 300 km por hora, por eso la vida allí es muy dura, pero también tan necesaria, ya que en esa región se condensa el 90% de los hielos y es la mayor reserva de agua dulce del mundo.
Desde 1957, el Sector Antártico Argentino se incorpora como parte del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Dos años después se firma el Tratado Antártico, que preserva la Antártida como espacio de cooperación científica internacional y por el cual nuestro país sin renunciar a nuestros derechos soberanos, continúa con presencia ininterrumpida en el continente blanco.

Posteriormente, en 1990, el mencionado Territorio fue declarado provincia por el Congreso de la Nación, lo que significó una importante acción del Estado en cuanto al reclamo de soberanía.
Se cumplió así el anhelo de los habitantes de nuestra provincia que a partir de 1954, a través de la legisladora nacional Esther Fadul, concretado en el proyecto del diputado nacional Martín Torres, ambos justicialistas, vieron concretado el sueño de la Provincia Grande. El radicalismo presentaba en ese momento un proyecto que dejaba fuera las Islas Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Nuestra provincia, además de ser la más joven y la más grande, es también un símbolo de esa Argentina incompleta que nos duele en el pecho a cada argentino y argentina, tanto por el reclamo de soberanía sobre nuestras queridas Islas Malvinas, como por la discusión pendiente de soberanía sobre la Antártida.
Cerca de 300 personas trabajan en el sector antártico desarrollando investigaciones científicas con fines pacíficos y manteniendo vigente nuestro reclamo de soberanía. Nuestro país cuenta con 13 bases, de las cuales seis son permanentes y siete transitorias. Las permanentes funcionan durante todo el año, sosteniendo la presencia nacional y el trabajo científico que allí se lleva adelante. Las transitorias son abiertas solo en verano para realizar tareas específicas.
Las bases permanentes son: Carlini, Orcadas, Esperanza, Marambio, San Martín y Belgrano II. Las transitorias son: Cámara, Decepción, Primavera, Petrel (próximamente será permanente), Melchior, Brown y Matienzo.